LA COFRADIA DE LA VIGEN DE LA CABEZA HARA EN 2007 SU 50 ANIVERSARIO DE LA FUNDACION,LA MORENITA LLEVA SOLO 50 AÑOS EN EL CARPIO PERO YA ES UNA MAS YA FORMAMA PARTE DE NOSOTROS.LA ROMERIA DEL PENULTIMO DOMINGO DE ABRIL ES UNA ROMERIA YA CONSAGRADA EN CORDOBA DONDE SE COGREGAN COROS,TAMBORILEROS Y MUCHOS FIELES ATABIADOS CON TRAJES FOLCLORICOS,ESPEREMOS QUE LA HERMANDA SIGA SUMANDO AÑOS.
EL PUEBLO DEL CARPIO EL UN GRAN DEVOTO DE LA VIRGEN DE LA CABEZA,CELEBRA CADA PENULTIMO DE ABRIL SU ROMERIA Y EL ULTIMO DOMINGO DE ABRIL LO ROMEROS CARPEÑOS SE TRASLADAN AL CERRO DEL CABEZO A CELEBRAR LA ROMERIA GRANDE HOSPEDANDOSE EN LA CASA HERMANDAD QUE CON MUCHO TRABAJO HAN CONSEGUIDO LOS HERMANOS MORENITOS,TAMBIEN LOS CARPEÑOS S TRASLADAN EN AGOSTO PARA ASISTRI ALA TOCESION DE LA VIRGEN EN EL CERRO POR MOTIVODE SU APARICION.EN ESTE BLOG SE OBRECE IMFORMACION DE LA VIRGEN ,ROMERIA...Y FOTOS DELA ROMERIAS.
ES EL MES DE ABRIL UN MES DE ALEGRIA PARA EL CARPIO UN MES DE ESPERANZA Y UN DE FIESTA Y FOLCLORE PARA RENDIRLE CULTO A NUESTAR MADRE.
EL SANTUARIO
Consumado el milagro de la aparición de la Imagen no parece inminente la construcción del Santuario. Según Carlos de Torres las obras comenzaron en 1287 y terminaron en 1304; podemos concretar que a mediados del siglo XIV el Santuario era una pequeña ermita gótica de una sola nave.
El último tercio del siglo XVI es de capital importancia por las obras que se realizaron y que lo transformaron en un suntuoso templo muy parecido al que hoy vemos. Así en 1582 la Cofradía encargó a un maestro de Córdoba la fabricación de dos campanas para la espadaña y cuatro años más tarde se comenzaron las obras de la sacristía junto a la piedra donde se apareció la Imagen, colocándose también la gran reja central, obra maestra de la rejería jienense.
Un hecho importante que repercute de manera directa en la Romería es la realización de un templete con seis balaustres coronado por un copete rematado con una cruz y las andas procesionales, todo en plata, obra mandada realizar por la Cofradía en 1581 a orfebres cordobeses. Bajo el mandato del obispo Sarmiento se construyen las calzadas y el arco de acceso.
El siglo XVII es, si cabe, más esplendoroso que el anterior y comienza con una importante modificación de la fachada del Santuario donde se construye un gran balcón para celebrar desde allí la misa que precede a la procesión de la Imagen en romería.
El esplendor de la Romería en el siglo XVII influyó en la modificación del Santuario. La Cofradía, ante el creciente número de cofradías filiales, se vio en la necesidad de ampliar el edificio. Las obras se llevaron a cabo en el lado sur para hospedería, caballeriza, comedor, etc., acabándose en 1707 y realizándose después la lonja que precede al Santuario en el año de 1724.
Ya en el siglo XX, en 1927, con motivo de las fiestas del VII centenario de la aparición de la Virgen, se realiza en Andújar el Monumento del VII Centenario y en el cerro del Santuario se implanta un Rosario Monumental siguiendo las calzadas.
En 1930 por decisión del obispo de Jaén, asumen el cuidado del Santuario los padres Trinitarios. La Guerra Civil que trastornó trágicamente a España desde 1936 a 1939, afectó de manera especial al Santuario y su entorno. El resultado fue la destrucción del edificio, del que sólo quedó el lado sur.
A principio de los años 40 la Dirección General de Regiones Devastadas reconstruyó el templo siguiendo fielmente el trazado anterior. En el lado sur se levantó una nueva edificación que fue durante algún tiempo Parador Nacional de Turismo y posteriormente en 1960 se agrandó la residencia de los padres Trinitarios, con la creación de nuevas dependencias en torno al claustro y finalmente, en el año de 1966, se edificó el cuerpo norte de tres pisos de altura.
Hoy en día la iglesia consta de una sola nave con bóveda de cañón reforzado con arcos fajones que descansan sobre grandes pilares que forman entre ellos capillas hornacinas. Separando la nave de la capilla mayor se encuentra la bella reja renacentista y en el centro del retablo del altar mayor se puede ver el camarín de la Santísima Virgen.
PEREGRINOS
Casi al amanecer del sábado los cohetes llaman a los romeros, que se reunirán en casa del Hermano/a Mayor para recoger después en el Ayuntamiento al alcalde y comenzar la peregrinación al Santuario. Al frente desfilan los símbolos históricos concluyendo el cortejo con los hermanos mayores y directiva de la cofradía que desfilan detrás de las numerosas peñas romeras, surgidas como otra expresión de la devoción a la Virgen Morena.
El pueblo aplaude despidiendo a las carretas, jinetes y amazonas ataviadas de gala, y, como no, numerosas mujeres montadas en jamugas (sillas en forma de tijera en las que las señoras se sientan de lado, sobre dóciles mulos o borriquillos) que desfilan lanzando gritos de alegría a la multitud ¡VIVA LA VIRGEN DE LA CABEZA!
A lo largo de 24 Km., se recorre el camino viejo que se inicia en la campiña, a través de campos de regadío y olivares atravesando San Amancio y el arroyo los Molinos hasta llegar a los cerrillos que anuncian la sierra. Al llegar a San Ginés, primitiva ermita que la Virgen no quiso como Santuario, tiene lugar la primera parada de los peregrinos que tras un breve descanso, reinician el camino en busca de la Reina de Sierra Morena.
Cerca está ya el arroyo el Gallo, rebasado el cual se encuentra el monumento al peregrino desde donde se divisa por primera vez el Santuario, iniciándose el descenso hacia el Río Jándula por un angosto camino que tiene una incomparable belleza en la cuesta del Madroño temida por algunos y deseada por todos, pues ya está cerca el descanso tan esperado.
En la dehesa del Lugar Nuevo, junto al puente de la Virgen, espera impaciente una multitud que en vehículo han subido por carretera dejando atrás la llamada "piedra que habla". Allí tiene lugar el encuentro con los peregrinos venidos por el camino viejo, es la hora de la comida de hermandad, del baile y el cante en una indescriptible alegría de convivencia.
A la caída de la tarde se colocan las monturas y las carretas en posición, para hacer las ultimas etapas del camino. Es la subida de los caracolillos o la cuesta del reventón cuya pendiente granítica exige un gran esfuerzo. Las caballerías tras dejar la loma de los Santos coronan las proximidades del cerro del Cabezo llamado así por ser el monte que capitanea su entorno.
Aquí se produce el encuentro definitivo con los que acceden por carretera que entre cuestas y curvas (algunos dice que 365) han sido testigos de unas vistas y paisajes como El Encinarejo, de increíble belleza. Atrás quedaron monumentos como el del peregrino, la piedra que habla (piedra con inscripción colocada en 1923) o el monumento al Jabalí solitario, todo ello en plena Sierra de Andújar.
Una vez en el Cabezo cada cofradía se organiza en distintas casas y desde allí subirán al Santuario a rendir culto a la Virgen. Las cofradías se suceden en el interior de la iglesia saludando a la Imagen y las calzadas son una marea de peregrinos, algunos de rodillas o descalzos cumplen promesas a la Virgen.
Una hilera interminable de fieles van pasando ante la Virgen en su Camarín y durante toda la noche no faltan personas en el interior del templo y quienes aguantan el duro trago en un alegre insomnio de júbilo hasta el amanecer.
ROMERIA
Con el amanecer del domingo se espera el momento culminante, algunos romeros han estado toda la noche cogidos a las andas con el templete que entronará a la Santísima Imagen para el momento solemne de la procesión.
Las cofradía de Colomera y Andújar presiden la solemne misa a media mañana y tras entonar una Salve tendrá lugar el traslado de la Virgen desde su trono en el camarín hasta sus andas entre una masa eufórica que se abalanza sobre ella. Las campanas no cesarán de tocar mientras la imagen sale de su Santuario.
Delante la procesión tiene ya su orden acordado, abriendo la misma la Cruz Alzada del Santuario con ciriales y una bandera de Andújar y otra de Colomera detrás un sin fin de Cofradías por orden de antigüedad cerrando el desfile la cofradía de Colomera y Andújar.
Dos trinitarios, a uno y otro lado de la Imagen, van tomando objetos para ser pasados por el manto. Los niños igualmente son elevados hasta las andas para ser bendecidos por la Santísima Virgen. A su vuelta y una vez en el templo se repiten las mismas escenas que al principio, la Virgen vuelve a su camarín y ya alguno piensa en el año que viene.
Pronto se inicia el regreso, por el camino viejo y la carretera, de numerosos romeros y cofradías llevando como distintivo inconfundible de su estancia en el Santuario los estadales, que serán repartidos en sus lugares de origen a los que no han podido venir este año. El cantueso y romero adornarán vehículos y carretas, una forma muy tradicional de anunciar que se ha estado con la Morenita.
Aparición
Cuenta la tradición oral que al venir a España San Eufrasio, discípulo del apóstol Santiago y Primer Obispo de Andújar, traía consigo una Imagen de la Santísima Virgen a la que rendía culto y devoción. En el siglo VII cuando Andújar fue ocupada por los Árabes, nuestros mayores escondieron la Sagrada Imagen entre unas peñas en uno de los cerros mas altos e inaccesibles de Sierra Morena para evitar su profanación.
Cinco siglos después, ya reconquistada Andújar por Fernando III el Santo, dice la voz popular que en la noche del 11 al 12 de agosto de 1227 se encontraba el pastor de Colomera (Granada), Juan Alonso de Rivas, cuidando el ganado de un vecino de Arjona, cuando comenzó a ver unas extrañas luces en lo alto de un cerro y a oír el sonido incesante de una campana. Marchó entonces el pastor asombrado, entre peñas y matorrales, hacia la cima del monte y en la concavidad de dos peñas, que le servían de tabernáculo, encontró una Imagen de Nuestra Señora.
Para que diera testimonio ante el pueblo de Andújar de tan milagroso hallazgo y como prueba de esta aparición, el pastor, que era manco del brazo derecho, quedó curado. Ante el asombroso acontecimiento se trajo a la Ciudad la Sagrada Imagen, a la que pronto comenzó a rendírsele culto en la Iglesia de Santa María la Mayor, donde quedó depositada.
Como la intención de la Virgen era que el pueblo edificara una ermita en el cerro donde apareció, en varias ocasiones desapareció de la Iglesia, siendo encontrada de nuevo en el lugar donde quería tener su casa. Finalmente Andújar comprendió y aceptó los deseos de la Santísima Virgen y comenzó a construir en el cerro del Cabezo un templo dedicado a su culto, bajo la advocación de "VIRGEN DE LA CABEZA".